10 datos sobre la liquidación laboral

Al momento en que un trabajador es separado de su trabajo, surgen diversas dudas respecto al pago de la liquidación laboral. La correcta asesoría te servirá para que puedas exigir el monto correspondiente y evitar errores que afecten tus derechos laborales.

Diez aspectos a considerar para efectos de la liquidación

Te invitamos a repasar los siguientes diez datos que debes considerar cuando estés en riesgo de perder tu empleo.

1. Jamás firmes hojas en blanco. Cuando un patrón te pide que firmes una hoja blanca no tienes la seguridad de los datos y declaraciones que se escribirán en dicho papel. Podría anotar una declaración falsa de renuncia o de confesión de un acto ilícito de tu parte. Además de afectar tus derechos laborales, podrías involucrarte en cuestiones penales.

2. No firmes pagarés en blanco. Es una mala práctica de algunos patrones. El objetivo es crear con falsedad una deuda a tu cargo con la cual compensar el monto que deberá entregarte en caso de un despido laboral. No permitas que el patrón tenga una herramienta para imponerte un pasivo inexistente.

3. Revisa tu contrato con el que ingresaste a trabajar en la empresa. Algunas empresas contratan a su personal mediante contratos de prestación de servicios independientes, y con ello no pagarte liquidación.

Si ese fue tu caso y firmaste, necesitas reunir documentación con la que compruebes que laboraste con un horario, en calidad de subordinado, y dentro de las instalaciones de la empresa. Las amonestaciones por escrito derivadas de retardos e inasistencias, así como circulares, te servirán para demostrar tu condición de trabajador y tu derecho a la liquidación.

4. Despidos antes de diciembre. ¿Únicamente tienes derecho a tu aguinaldo si te quedas en la empresa hasta diciembre? No, en realidad si te despiden en el transcurso del año tienes derecho a recibir la parte proporcional de tu aguinaldo y vacaciones, junto a lo correspondiente a tu liquidación.

5. Despidos justificados por la Junta de Conciliación y Arbitraje. Si el patrón se limita a exponerte las razones de tu despido de palabra, es un despido injustificado. La Junta es la única autoridad facultada para revisar y calificar si el motivo es válido o no.

6. Pago de tres meses de salario. Este es un derecho que tienes si exiges vía demanda al patrón que te reinstale en el trabajo y este se niega.

7. Duración de la relación de trabajo. Si la contratación fue por tiempo indeterminado, tienes derecho a una indemnización de 20 días de salario por año trabajado. Si la duración fue menor a un año, tienes acceso a un monto equivalente a la mitad del tiempo que trabajaste.

8. No olvides los impuestos. La indemnización conlleva la obligación de pagar impuesto sobre la renta. Es importante que determines con ayuda de un profesional el monto de los impuestos a tu cargo. No dejes este cálculo únicamente en manos del patrón, quien podría incrementarlos para disminuir el pago que te toca.

9. Cuida la vigencia de tus derechos laborales. Busca ayuda profesional de inmediato. Algunos derechos puedes perderlos una vez que cumplas dos meses del despido laboral. Puedes cortar dicho vencimiento si denuncias al patrón ante la Junta de Conciliación y Arbitraje.

10. Asesórate antes de firmar. No firmes ninguna renuncia sin haber consultado con expertos. Por lo general, los formularios que te entregan suelen contener declaraciones comprometedoras y cálculos modificados.

Considera estos consejos cuando estés a punto de ser despedido. Y si ya estás en esa situación, busca la asesoría de abogados expertos en materia laboral.

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¿Qué hacer y que no en caso de despido injustificado?

Si desafortunadamente has sido víctima de un despido injustificado en CDMX, no debes preocuparte, la ley está de tu parte protegiendo tus derechos. Debes saber que no existe manera de que te veas privado de los beneficios que la ley te otorga, tan solo es necesario que evites cometer ciertos errores comunes.

1. Las tácticas del patrón

Es muy común que los patrones, al momento de darte aviso de tu despido, empleen tácticas intimidatorias con el único propósito de disuadirte de exigir aquello que la ley te otorga. Con esta finalidad, ponen frente a ti documentos a firmar con la amenaza que, de no hacerlo, perderás lo poco que están dispuestos a pagarte por cesarte de tu puesto de trabajo.

También es frecuente que, al despedirte, los patrones utilicen argumentos tales como la difícil situación económica por la que atraviesa la empresa que, además de parecer ciertos, suponen ser justificantes de tu despido.

Es muy importante que sepas que, sin importar la situación por la que atraviese la empresa, el patrón debe ajustarse a lo previsto en la Ley y también a las disposiciones incluidas en el propio contrato colectivo e individual de trabajo que te vincule a la empresa.

2. Qué no debes hacer cuando sufres un despido no justificado

  1.  Como se dijo anteriormente, la ley te ampara y por ello, jamás debes firmar ningún documento que te presenten al momento de despedirte, podrías anular con este acto los derechos que te correspondieran.
  2. No recibas ninguna cantidad de dinero que te ofrezcan. Por atractiva que te parezca en el momento, con seguridad es tan solo una fracción de lo que verdaderamente te corresponde. Anótalas o memorízalas, pues son datos que te pueden ser útiles más adelante durante el proceso.
  3. No dejes pasar el tiempo para buscar asesoría y actuar. Si bien el plazo para demandar tus derechos es de un año, cuanto antes comiences el proceso, mejor.
  4. No cedas debido a tu situación económica. Es muy frecuente que los trabajadores, pensando en el gasto que significará llevar un proceso de demanda laboral, acepten los términos que impone el patrón al despedirlo injustificadamente. Debes saber que existen buenos abogados que, conscientes de tu situación, te plantearán un esquema económico adecuado a tus posibilidades presentes y futuras.
  5. Evita acudir a la Junta de Conciliación y Arbitraje y la ayuda de quienes la merodean. Como su nombre lo indica, la junta es un órgano conciliatorio y no de asesoría jurídica, por esta razón, no será en este lugar en donde encuentres la ayuda que buscas.

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3. Lo que sí debes hacer cuando te despiden injustificadamente

  1. Lo primero que debes hacer es escuchar y conocer los detalles de tu despido, es decir, las razones que el patrón argumenta.
  2. Obtener los documentos que te presenten para que los firmes. Recordando que jamás debes firmarlos, busca la manera de conservar una copia de todos ellos. Con seguridad te serán útiles en el proceso.
  3. Busca consejo profesional inmediato. Recuerda que el tiempo es un factor y por ello, mientras más rápido actúes, mejor. Acude en cuanto te sea posible con un asesor de tu confianza. Si no conoces ninguno, solicita a tus conocidos que te recomienden alguno que haya probado tener éxito. Tratándose de tus derechos, no debes conformarte con el primero que se presente.
  4. Si tienes la oportunidad, compara varias estrategias jurídicas antes de tomar una decisión. Nadie te estará haciendo un favor y tienes todo el derecho de buscar tu mayor beneficio.

Si por algún motivo ya firmaste algún documento, no está todo perdido, tu asesor jurídico te sabrá orientar.

¿Víctima de un despido masivo? Requieres asesoría laboral

La situación actual ha hecho que se escuchen varias noticias relacionadas con despidos masivos de empresas que, en términos generales, hacen referencia a los despidos de varias personas al mismo tiempo. Si lamentablemente has sido víctima de uno de estos despidos, no te preocupes, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y demás leyes te protegen.

Terminación colectiva de las relaciones del trabajo

La mejor recomendación es que acudas, lo más pronto posible, con un abogado para que recibas la asesoría laboral necesaria y te indique el procedimiento a seguir para exigir tus derechos.

La Ley Federal del Trabajo es clara al respecto, solo existen 5 causas para una terminación colectiva:

  1.  La fuerza mayor o el caso fortuito no atribuible al patrón, así como su incapacidad física o mental, o su muerte cuando estas circunstancias produzcan como consecuencia necesaria, inmediata y directa la terminación de los trabajos.
  2.  La incosteabilidad notoria y manifiesta de la explotación.
  3.  El agotamiento de la materia objeto de la industria extractiva.
  4.  En el caso de que se haya celebrado un contrato por tiempo u obra determinado, o para la inversión de capital determinado, para la explotación de minas que carezcan de minerales costeables o para la restauración de minas abandonadas o paralizadas.
  5.  El concurso o la quiebra legalmente declarada de la empresa cuando la autoridad competente o los acreedores resuelven su cierre definitivo o la reducción definitiva de sus trabajos.

Si la empresa en que trabajabas hizo un despido masivo sin estar en una de las 5 causas que marca la ley, entonces no se puede hablar, propiamente, de una terminación colectiva en términos legales y podrá ser considerada como un despido injustificado. Un abogado laboralista analizará tu caso particular y determinará si te encuentras en una situación de terminación colectiva o de un despido injustificado.

Esto último es importe que lo tomes en cuenta porque existen varias diferencias entre una situación y otra, por ejemplo lo que podrás exigir a tu patrón o los hechos que deberás probar.

¿Puedo exigirle algo a la empresa ante una terminación colectiva?

La respuesta es sí. En el caso de que tu despido se haya realizado ante una de las causas mencionadas, no te preocupes, la ley te protege como trabajador.

En primer lugar, se debe señalar que para que proceda una terminación colectiva es necesario que la empresa reciba la autorización o aprobación de un tribunal; de lo contrario, los despidos serán ilegales. Además, se deberán seguir los lineamientos que establece la ley para este tipo de despidos. Por ejemplo, primero deberán ser reajustados los trabajadores de menor antigüedad.

En caso de que hayas sido víctima de estos despidos, tienes derecho a exigir, entre otras cosas, una indemnización de tres meses de tu salario, la prima de antigüedad y prestaciones extralegales (en caso de que apliquen).

Además, si tu patrón reanuda actividades o crea una empresa semejante, estará obligado a preferir, entre otras consideraciones, a los trabajadores que le hayan servido satisfactoriamente por mayor tiempo y a quienes no teniendo ninguna otra fuente de ingreso económico tengan a su cargo una familia.

Ante un despido masivo, lo primero que debes hacer es ir a buscar asesoría legal con un abogado laboralista, quien determinará si tu caso se encuentra dentro de las terminaciones colectivas de relaciones de trabajo permitidas por la ley o si fue un despido injustificado.

En cualquier caso, tienes diversos derechos que puedes exigir. Tu abogado te dará la solución que más se adecúe a tu situación particular, te acompañará y defenderá en un juicio.

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Descubre cómo se calcula la liquidación laboral y en qué casos aplica

La liquidación laboral es un derecho que tienes como trabajador. Se produce cuando la relación de trabajo ha sido terminada en forma unilateral por parte del patrón. Se trata de una compensación económica que el trabajador cesado debe recibir en concordancia con lo estipulado en la ley de la materia. Las consideraciones aplicables a la liquidación las podrás consultar en el artículo 50 de la Ley Federal del Trabajo.

1. ¿Cómo se calcula una liquidación?

Según lo indica la ley, la liquidación se calcula siempre con base en el último salario que hayas recibido y consta de los siguientes conceptos:

a. Cuando el contrato de trabajo fuera por tiempo determinado, es decir, menor a un año, tienes derecho a recibir una cantidad equivalente a los salarios correspondientes a la mitad de la duración del contrato.

b. Para los casos de contratos por tiempo indefinido, la indemnización corresponderá al equivalente del salario de 6 meses por el primer año de trabajo más el salario equivalente a 20 días por cada año subsecuente.

c. Además de los importes señalados en los incisos anteriores, tienes derecho a recibir el salario correspondiente a los días trabajados desde el último pago hasta el día de tu separación. También habrán de sumarse los conceptos de vacaciones no disfrutadas, prima vacacional, aguinaldo, bonos y comisiones, así como cualquier otra prestación que te correspondiera en virtud del contrato laboral que te vinculaba al patrón.

d. Sumado a lo anterior, habrán de calcularse los salarios caídos que resulten desde la fecha en que dejaste de cobrar tu salario hasta la fecha que determine el juez, cuyo importe no podrá ser mayor a 12 meses de salario.

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2. Reinstalación en el puesto de trabajo

Como trabajador, podrás solicitar durante el transcurso del juicio la reinstalación en tu antiguo puesto de trabajo. Es decir, volver a desempeñar las funciones que tenías antes de iniciado el juicio bajo las mismas condiciones contempladas en tu último contrato de trabajo. En su defecto, también podrías recibir la indemnización conocida como liquidación y que, con seguridad, te resultará más familiar. Esta consta de:

a. El equivalente a 3 meses de salario más 20 días de salario por cada año laborado.

b. El equivalente a 12 días de salario por cada año trabajado como prima de antigüedad.

c. El sueldo de los días laborados desde la última fecha de pago y la separación efectiva del trabajo.

d. Las partes proporcionales del aguinaldo, vacaciones y prima vacacional.

f. Los bonos, primas, comisiones y cualquier otra prestación que corresponda en concordancia con el contrato laboral.

Evidentemente, si aceptas la liquidación no serás reinstalado en tu puesto.

3. Asesoramiento profesional

Si te han despedido de tu trabajo y sin importar cuál sea tu situación particular, lo más recomendable es que jamás firmes ningún documento sin que antes te hayas asesorado adecuadamente. Tu firma no afectará negativamente la defensa de tus derechos.

Debes tener siempre en mente que la mayoría de los patrones ya han consultado a sus asesores jurídicos antes de hacer cualquier movimiento u ofrecerte algún convenio. Ellos, a diferencia de ti, tomaron una decisión que meditaron previamente y para la cual se prepararon. Con seguridad, intentarán aprovechar el factor sorpresa, ante lo cual, tu mejor oportunidad es negarte a firmar cualquier documento y acudir lo más rápido posible a recibir la asesoría jurídica para establecer la estrategia que más convenga a tu caso.

No dudes en consultar a un especialista. Siempre será una buena oportunidad para defender tus derechos y obtener lo que te corresponde.

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