Liquidación laboral justa y sin excusas

Una vez que un trabajador ha sido despedido de manera injustificada este debe recibir el pago de su liquidación laboral. A continuación aclaramos algunas de las dudas más frecuentes sobre esta prestación y cómo debe pagarse y cobrarse.

 

¿Cuándo es injustificado un despido?

El despido injustificado es un tema completamente jurídico. Por eso si un trabajador hizo o no algo que sea relevante para la consecución o no de su relación laboral: no necesariamente determina si debe o no ser despedido. Si el despido no se realiza motivado por las causas establecidas en la Ley Federal del Trabajo, o se realiza sin cumplir con las formalidades requeridas o fuera de plazo: se entenderá que el despido fue injustificado.

 

¿Cuánto debe pagar una empresa a un trabajador despedido?

Una empresa puede verse en la necesidad de realizar un despido injustificado a un trabajador y en ese caso la empresa que lo haga deberá pagar a este su liquidación. Ya sea que haya sido una decisión calculada, una consecuencia de las circunstancias o una decisión espontanea, la liquidación debe hacerse conforme a derecho por lo que debe incluir lo siguiente:

  1. El pago de 90 días de sueldo.
  2. El pago de doce días de salario por cada año de servicio (prima de antigüedad).
  3. La parte proporcional del aguinaldo.
  4. El pago por los días de vacaciones, que serán por lo menos seis, y que aumentarán dos días hasta llegar a doce, a partir del quinto año aumentaran en dos días cada cinco años. Estos se podrán pagar de forma proporcional dependiendo de la fecha del año en que ocurra el despido.
  5. El pago de una prima vacacional, equivalente al 25 por ciento de los días de vacaciones.
  6. Las horas extras que se le adeuden al trabajador.
  7. Las contribuciones no pagadas al IMSS y al INFONAVIT, que el empleador deberá pagar a dichos organismos.
  8. Cualquier otra prestación que tenga el trabajador, ya sea por contrato o por ley, como pueden ser fondo de ahorro, viáticos, ayudas para renta o despensa, retenciones, etcétera.

 

¿Qué hacer ante un despido injustificado?

La Ley Federal del Trabajo plantea diversas presunciones que permiten al trabajador acreditar su relación laboral, sus prestaciones y el que haya ocurrido un despido. Es por eso que no es necesario tener un contrato por escrito para poder acreditar las prestaciones ya que la carga de la prueba recae sobre el patrón.

Es poco probable que se le pague al trabajador en efectivo. En ese caso las dos opciones más viables son el cheque y la transferencia electrónica.

Es importante recordar que en el primero de los casos el pago se entiende realizado salvo buen cobro por lo que el trabajador podrá todavía reclamar sus prestaciones laborales (que son mayores que las que puede reclamar en un juicio mercantil por un cheque sin fondos).

La segunda opción es la mejor tanto para el trabajador como para la empresa pues le da al trabajador la certeza del pago y al patrón un comprobante inmediato. Deshaciéndose así de todas las obligaciones y consumando todos los derechos por una y otra parte.

 

¿Y si no me quieren liquidar?

Si el patrón se negara o simplemente no pagara al trabajador la liquidación a que tiene derecho o intentara pagar una menor a la acordada, el trabajador debe acudir a un abogado experto en derecho laboral para que a través de los tribunales laborales pueda obtener el pago total de su liquidación laboral. Recuerda que estás protegido, así como tus derechos laborales. 

 

 

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Despido injustificado por COVID-19

Se calcula que durante marzo y abril se perdieron aproximadamente 346 000 empleos formales. ¿Estás dentro de esta estadística? ¿O todavía tu patrón sigue insistiendo en que te despedirá al mínimo pretexto por la pandemia? Analiza esta información relacionada con el despido injustificado.

¿Qué hacer en caso de un despido laboral injustificado por COVID-19?

Es importante aclarar que el despido por causa de COVID-19 es ilegal, ya que en la Ley Federal del Trabajo no hay disposición alguna que indique que se pueda despedir masivamente a los empleados sin derecho a indemnización por causa de una contingencia sanitaria.

La ley sí prevé que en caso de que la autoridad sanitaria decrete una contingencia sanitaria, los patrones pueden optar por pagar un salario mínimo a sus empleados durante un mes. Pero dicha declaratoria jamás se dio, solo se dio a conocer una emergencia sanitaria, la cual no es lo mismo. Por lo que toda reducción de derechos laborales en contra de la voluntad del empleado es nula e ilegal.

A continuación, mostramos algunas recomendaciones sobre el procedimiento a seguir por parte del trabajador que es amenazado con perder su empleo por culpa de la pandemia, o que ya fue despedido.

1. No estás obligado a aceptar una reducción de derechos. Algunos patrones tomaron la decisión de reducir el número de las jornadas laborales y los salarios de los trabajadores. Lamentablemente, muchos empleados aceptaron la reducción de derechos laborales como el salario, la inscripción en el seguro social y las vacaciones. Pero no hubo disminución de responsabilidades laborales, por lo que la presión fue mayor para hacer más en menos tiempo.

Así que si el patrón te dice que trabajarás menos días o que te pagarán menos, recuerda que no estás obligado a aceptar dichos términos. En caso de que por equivocación hayas renunciado por escrito a algún derecho que la ley te otorga, recuerda que dichas renuncias son ilegales y carecen de sustento.

2. No firmes ningún documento. Mediante redacciones confusas y citas de fracciones y artículos sin plasmar el texto de la ley, el patrón puede buscar que firmes tu renuncia voluntaria y con ello negarse a cubrir tu liquidación y finiquito. Si no estás acompañado de tu abogado laboralista que te asesore sobre el contenido del documento que el patrón te presenta, no firmes.

3. No aceptes «descansos» sin pago. En algunas ciudades se ha presentado la necesidad de cerrar los negocios por culpa de la pandemia. Sin embargo, esto no es motivo para que el patrón te mande a la casa sin el pago de esos días. Tampoco puede decirte: «Ya que vuelva a abrir el negocio, yo te aviso». Solicita que el patrón te entregue tu salario por los días que no laborarás por decisión del patrón.

Mantén comunicación con tus demás compañeros de trabajo y con la empresa. Si notas que ya están laborando pero todavía no te llaman, no dudes en contactar a un abogado experto en materia laboral para exigir tus derechos.

4. Proporciona toda la documentación que tengas a tu alcance. Tu abogado necesitará contar con pruebas documentales que le permitan sustentar su demanda ante la Junta de Conciliación y Arbitraje. Así que debes proporcionarle tus recibos de nómina, estados de cuenta donde recibías el dinero, la circular o documento en el que te dijeron que ya no laborarías y todo aquello que compruebe tu relación laboral.

La emergencia sanitaria se ha extendido en tiempo dramáticamente. Pero no hay motivo justificado para quitarte tu trabajo. Así que defiéndete y solicita el apoyo de expertos en materia laboral que te ayudarán a exigir el respeto de tus derechos.

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¿Pueden despedirme sin derecho a liquidación laboral?

Existen diversas circunstancias que pueden motivar a un patrón a despedir a un trabajador. ¿Ese es tu temor, perder el empleo en medio de la pandemia y no contar con recursos para sobrevivir? La liquidación laboral es un derecho al cual tienes acceso en caso de un despido injustificado.

¿Por qué motivos la ley permite que el patrón no pague las liquidaciones laborales?

Hay condiciones por las cuales no existe la posibilidad de percibir dicho pago. Antes de firmar tu despido, te invitamos a conocer las razones por las que la ley puede negarte la oportunidad de ser acreedor a este derecho.

En caso de que no te ubiques en dichas situaciones, recuerda que las prestaciones laborales deben exigirse oportunamente y no dejar pasar mucho tiempo para solicitarla por las vías legales.

Es necesario remitirnos al artículo 47 de la Ley Federal del Trabajo, que contiene un listado de circunstancias por las cuales el patrón puede dar por terminada una relación laboral sin la obligación de pagar una liquidación:

– Engaños del trabajador sobre sus habilidades. Es común que, en las solicitudes de empleo y entrevistas de selección de personal, los candidatos exageren sobre sus aptitudes. Una vez que están en el trabajo, te das cuenta que no son tan hábiles como presumían. Si eres empleado, hasta tú te das cuenta cuando un individuo no da los resultados que ostentaba rendir.

Para que un patrón pueda despedirte sin liquidación, tiene que hacerlo durante los primeros 30 días de la relación de trabajo. Si después de ese período descubren que tú no tienes capacidad para permanecer en el trabajo, el patrón pierde la oportunidad de estar exento y tiene la obligación de pagarte la liquidación.

– Violencia en contra del patrón, de su familia o de clientes y proveedores. Si cometes un acto violento contra tu patrón, su familia o contra algún cliente o proveedor, puedes ser despedido sin derecho a liquidación.

La excepción es cuando existe provocación o que hayas actuado en defensa propia. Así que si, eres despedido por defenderte de un ataque provocado por una persona relacionada con la empresa, sí tienes derecho a la liquidación.

– Actos inmorales o acoso sexual. Si acosas sexualmente a una persona dentro del establecimiento, el patrón puede despedirte sin derecho a percibir tu liquidación.

Sin embargo, existe una laguna legal sobre lo que debe entenderse como «actos inmorales», ya que puede tratarse de un concepto subjetivo de la cual no pueden derivar consecuencias arbitrarias, como el despido. Para defender tu situación, te invitamos a consultar a expertos en derecho laboralista.

– Inasistencias constantes. Si no tienes asistencia en tu empleo por más de tres ocasiones, sin autorización del patrón, en un período de 30 días, tu patrón puede tomar la decisión de terminar la relación laboral sin compromisos a su cargo.

– Negativa para aplicar procedimientos de prevención de enfermedades. ¿Has notado que durante esta pandemia muchos trabajadores se niegan a utilizar cubrebocas y a tomarse la temperatura antes de ingresar al trabajo? No sigas ese mal ejemplo, ya que si te opones a las medidas de prevención, te expones a un despido sin derecho a liquidación.

Las circunstancias antes mencionadas exigen que el patrón proporcione las pruebas suficientes para sustentar su exención del pago de la liquidación. Si no puede demostrar sus afirmaciones y acusaciones, tendrá que pagarte como lo indica la Ley Federal del Trabajo.

Cada caso es particular, así que te invitamos a asesorarte con expertos actualizados en la materia. Si ya perdiste tu empleo por decisión del patrón, no dejes pasar más tiempo para que puedas exigir tus derechos laborales.

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Dudas frecuentes: ¿Cómo me ayudará la asesoría laboral?

Eres empleado y estás a punto de ser despedido? ¿No cuentas con afiliación al seguro social por parte de tu empleo? ¿Ha llegado el tiempo del reparto de utilidades del centro de trabajo y no te han entregado nada? En esos casos, necesitas asesoría laboral especializada. Te invitamos a conocer por qué debes contar con el apoyo de un asesor especialista en materia laboral.

La asesoría en materia laboral como un instrumento para hacer valer tus derechos como trabajador

El desconocimiento de la ley puede llevar a que los individuos estén indefensos ante los actos abusivos de sus patrones. Para que no te suceda lo mismo, analiza estos beneficios que disfrutarás al conocer tus derechos laborales. Sabemos que esta información te ayudará a exigir tus derechos como trabajador.

– Tendrás una gratificación anual justa. Este derecho lo conoces mejor por el nombre de «aguinaldo». ¿Sabías que hay muchos patrones que no lo entregan a sus trabajadores? Desde el primer día que estás en el lugar de empleo ya eres beneficiario de este derecho, en una parte proporcional. Conocer cuánto te corresponde de esta prestación y cuándo tienes que recibirla te servirá para exigirla a tiempo.

– Vacaciones pagadas. No quiere decir que el patrón debe pagarte cada peso mexicano que gastes en tus vacaciones de verano. Se trata de que el jefe debe respetar tus días asignados por este concepto y te tiene que pagar el salario correspondiente a ese periodo, como si lo hubieras trabajado. Sobre este monto se calcula el 25 % y se te debe entregar por concepto de prima vacacional.

– Liquidación por despido. Cuando un patrón despide a su trabajador por causas injustificadas, este tiene derecho a recibir el pago de una indemnización. Este pago se calcula en términos del artículo 50 de la Ley Federal del Trabajo. A esto debes sumar el importe de tres meses de salario.

– Afiliación a la seguridad social. Todo empleador del sector privado debe inscribirse en el Instituto Mexicano del Seguro Social y afiliar a sus trabajadores como asegurados. El salario base de cotización que se informa al instituto tiene que calcularse sobre el que realmente percibe el trabajador.

Una práctica muy común por parte de los patrones es dar de alta a sus trabajadores con salarios muy inferiores a los reales. Esto representa un problema grave, ya que, en caso de un accidente de trabajo, el empleado solo podrá percibir su incapacidad calculada sobre montos pequeños y no con el real. Debes revisar que se te haya afiliado con el salario correcto y no uno que sea menor.

– Defensa de derechos a tiempo. Si eres despedido, o no percibes algunas de las prestaciones antes mencionadas, tienes que acudir con prontitud a un abogado especializado en materia laboral para que puedas exigir tus derechos dentro del tiempo que la legislación concede. De lo contrario, perderás la oportunidad que la ley te da para solicitar el pago vía demanda.

– Los derechos del trabajador son prioridad. El temor de muchos empleados es que se dé la razón al patrón y no se pague lo correspondiente. La materia laboral tiene algo en particular: se considera del orden público, tanto por la Constitución como por la Ley Federal del Trabajo; esto quiere decir que se da prioridad a los derechos del trabajador sobre cualquier otro derecho en contra.

Si en alguna ocasión tu patrón te intimida, te niega alguna de las prestaciones mencionadas, o vas a ser despedido injustamente, solicita el apoyo de un abogado laboralista. Tienes el respaldo de expertos que pueden asesorarte y representarte en juicios para exigir tus derechos.

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